Poner la culpa en el otro -


(DERECHOS DE ESTE ARTÍCULO SON ENTERAMENTE DE SU AUTOR VER ENLACE A PERFIL DE AUTOR ABAJO)

La culpa es un sentimiento que duele, se siente feo en el cuerpo y en el alma. Tal vez por eso, los seres humanos tendemos muchas veces a poner la culpa y la responsabilidad en el otro.

Pareciera que siempre hay un factor externo humano o no, que es el responsable de nuestros propios errores y no siempre es así.

Es difícil enfrentar el error, el saber que nos equivocamos, que hemos sido nosotros y nadie más que nosotros los que hemos lastimado a alguien, ofendido, agredido, etc.

Como un mecanismo de defensa, uno tiende a pensar siempre que otro tuvo la culpa de lo que pasó, que alguien o algo (quien o qué quiera que sea) es el responsable.

¿Por qué nos es tan difícil asumir nuestros propios errores? Dicen que errar es humano, pero admitirlo y hacerse responsable de ello pareciera que no mucho.

Sería interesante pensar por qué nos cuesta tanto mirar hacia adentro y asumir la responsabilidad de un error.

Por más que duela, esto nos enriquecería más, porque sólo siendo consiente de lo que uno ha hecho puede modificarlo.

¿No sería mejor hacerse cargo de un error y poder pedir perdón por ello? Estoy segura que sí, el hecho de hacerse responsable de lo que uno ha hecho nos hace también más humildes. Pedir perdón no es rebajarse ante el otro, por el contrario, es un acto muy grande, muy digno, que reconforta al que ha sido lastimado y al que ha lastimado también.

Asumir una equivocación nos acerca al otro, es como decirle "aquí estoy, con mis errores y limitaciones, éste soy yo". Si ponemos siempre la responsabilidad en los demás, es como estar en la vereda de enfrente a todos. Hay que cruzar la calle del orgullo, hay que unir las distancias que nos marca la soberbia. Así y sólo así estaremos realmente junto a nuestro hermano.

Es una realidad que, en líneas generales, en el mundo que vivimos tendemos a pensar que la culpa (aunque suene fea la palabra) la tenga el otro.

Creo que este fenómeno que se está dando tiene que ver también con una gran dificultad en asumir responsabilidades, del tenor que sean. Pareciera que en ese sentido, hemos involucionado y nos hemos vuelto más reticentes a enfrentar una responsabilidad.

Por ejemplo, de lo malo que ocurre en el país, la culpa siempre es del gobierno, cual si fuera algo extraño a nosotros. No se nos ocurre pensar que, viviendo en democracia, ese mismo gobierno ha sido elegido por nosotros (o la mayoría en rigor de verdad). Más allá de que muchas veces es así, y los gobiernos no cumplen con sus promesas, sería bueno pensar qué partecita de esa responsabilidad nos atañe y lo que sería mejor aún, que parte, por pequeña que sea, podemos cambiar.

Si un niño tiene problemas en el colegio, nos es más fácil pensar que no tiene buenos maestros, que no le enseñan bien, que el sistema educativo es malo y tantas otras cosas. Y, más allá de que algunas cosas podrían cambiarse al respecto -es verdad- deberíamos pensar que el niño se forma primero en el seno familiar y de allí sale al mundo, con las armas que nosotros, como padres, le hemos dado.

Esta conducta también se ve en la faceta profesional o laboral. Repito, más allá que realmente haya muchas cosas que cambiar en el país, que muchísimas personas no tengan condiciones de trabajo dignas y que no haya oportunidades para muchos, en algo, por pequeño que sea podemos llegar a tener parte de responsabilidad y si logramos verlo, podremos cambiarlo.

Quejarnos de no ganar un sueldo digno, de no tener una realidad laborar como la que creemos merecer es una triste realidad en la Argentina. Sin embargo, creo que en algunos casos, podríamos preguntarnos qué hemos hecho nosotros para lograr llegar al objetivo que perseguimos. ¿Hemos luchado por ello o nos ha resultado más fácil quedarnos con lo que nos tocó y luego quejarnos?

En todos los aspectos de la vida uno acierta y se equivoca. Somos humanos y así funcionamos. Creo que lo realmente importante es tener la suficiente apertura y humildad de corazón para empezar a ver nuestras propias falencias. Proponernos mirar un poco más hacia nuestro interior y no salir a buscar la responsabilidad por ahí. Es probable que de muchas cosas no seamos los artífices pero de otras sí.

El orgullo y la soberbia no son buenos compañeros, no está mal aceptar que uno se equivocó, no es agachar la cabeza, por el contrario, es erguirla con el propósito de ser mejor.

No se es mejor por no equivocarse, se es mejor haciéndose verdaderamente responsable del error y con la intención de cambiar.

Jesús nos enseño a ser humildes, esa humildad de corazón implica saberse cómo uno es: falible, débil, pero ¿por qué no también? lo suficientemente fuerte para asumir los errores y pedir perdón si es necesario.

Intentémoslo, miremos un poquito más hacia nosotros y nos daremos cuenta que asumiendo las equivocaciones en primera instancia, tratando de capitalizar lo vivido y aprendiendo de los errores. creceremos mucho más de los que pensamos.

No se trata de tener una actitud culposa ante la vida, eso tampoco sirve ni enriquece, pero sí una actitud humilde y responsable.

Tratemos de hacernos cargo de nuestras cosas y ver primero qué parte de responsabilidad tenemos nosotros en aquello que nos molesta, incluso del otro, pensemos también qué actitudes generamos nosotros con nuestras conductas en las demás personas.

Creo que ése, será un buen camino para crecer espiritualmente y acercarnos al otro.

En la verdadera humildad está la grandeza de espíritu.


http://www.facebook.com/note.php?note_id=124469064293866

^ (Parte 2 y definitivamente última)

La extensión no es abuso

Resumen de lo publicado: En el capítulo anterior hemos definido a^n como el producto de a por sí mismo n veces. Esta definición vale para todo a real y siempre n sea un entero estrictamente positivo. En particular, la propiedad que dice que a^n/a^m = a^(n - m) sólo puede ser enunciada y aplicada si n es estrictamente mayor que m, o sea, si n - m es un entero estrictamente mayor que cero, ya que ése es, por ahora, el único conjunto en el que pueden estar nuestros exponentes.

P: ¿Qué pasa con a^0?
R: No sé.

P: Propongo la siguiente demostración: a^0 = a^(1 - 1) = a^1/a^1 = 1, si a no es cero, por supuesto.
R: Me temo que su demostración es errónea. Como está dicho más arriba, la propiedad para a^(n - m) sólo vale si n es mayor que m. No se aplica si n = m, simplemente porque a^0 todavía no está definido.

a^0, a priori, podría definirse de cualquier manera. Podría se 234 o 9. Hasta cierto punto las definiciones matemáticas son arbitrarias, porque la Matemática es, en gran medida, una creación puramente humana. Sin embargo, como dije, las definiciones son arbitrarias "hasta cierto punto". Hay ciertas reglas que deben (o que suelen) cumplirse, tales como el respeto a la consistencia lógica o a la elegancia ("no hay lugar en el mundo para Matemáticas feas", decía Hardy).

En el caso de a^0 la elegancia obliga a que la operación sea definida de modo tal que, en la medida de lo posible, sigan valiendo las propiedades que valían para los exponentes enteros positivos. Por lo tanto la "demostración" de más arriba no es tal, pero sí es una indicación de que el modo razonable de definir a^0 es como 1.

P: Si a no es cero, ya que el razonamiento lo pide explícitamente.
R: De acuerdo. Pero antes de responder a eso le hago una pregunta ¿está de acuerdo en que si a es disitnto de cero entonces 2.a = a.2?
P: Obviamente.

R:
Luego, usted diría que es verdad que: "si a no es cero entonces 2.a = a.2".
P: Ya le he dicho que sí.
R: ¿Por lo tanto para a = 0 es falso?
P: Usted sabe que no es así. El hecho de que la afirmación valga para a distinto de cero no nos dice nada acerca de lo que vale, o no vale, para a = 0.

Por lo tanto, que a^0 = 1 para a distinto de cero no nos dice nada acerca de lo que vale, o no vale, para a = 0. De hecho, como ya se ha demmostrado en este blog, no hay inconsistencia en definir 0^0 como 1.

Por lo tanto:

Caso 2: a^0 se define como 1 para todo a real.

P: Pero ésta operación no es ahora la misma que definimos en la entrada anterior, ya que antes sólo admitía exponentes positivos y ahora admite el cero. ¿No es un abuso de notación usar el mismo símbolos para ambas operaciones?
R: La extensión no es abuso. Hemos extendido el dominio de la operación y, por lo tanto, es perfectamente razonable (y de uso en toda la comunidad matemática) el emplear el mismo símbolo para ambas, sin que ello implique ambigüedad o error potencial. De otra forma, deberíamos usar un símbolo para sumar 2 + 2 cuando la suma se hace como números naturales, otro símbolo para sumarlos como enteros, otro para sumarlos como racionales, otro para sumarlos como números en Q(r(2)), otro en Q(r(2),r(3)), otro en... (infinitos casos aquí),... otro como algebraicos, otro como reales, otro como complejos, otro como cuaterniones,... Es más razonable (y razonable es una palabra suave) considerar que todas estas sumas son en realidad la misma operación que se va extendiendo a los sucesivos conjuntos numéricos y usar, en consecuencia, el mismo símbolo en todos los casos.

De la misma forma, la potenciación, la misma potenciación, ha sido extendida aquí de los naturales a los naturales con el cero.

P: ¿Y qué pasa con la función Pot(x,y) = x^y de la que he leído por ahí?
R: Por supuesto, usted tiene derecho a definir todas las funciones que quiera. Pero su función Pot es sólo una entelequia que no juega ningún papel en lo que estamos haciendo aquí. En realidad, la potenciación es una función de una sola variable. Fijado el parámetro a, definimos a^x "ascendiendo" por los sucesivos conjuntos numéricos. Para cada a tenemos una función exponencial diferente (tal como se enuncia en todos los libros de matemáticas que hablan del tema).

No voy a aburrirlos con las definiciones de a^r para r entero negativo o r racional, que se "deducen" de manera similar a como se deduce a^0 (con restricciones para el parámetro a en cada caso). El valor de a^r para r real positivo o negativo (con la restricción de que a debe ser positivo) se define, por ejemplo, aproximando r por una sucesión de racionales (o bien definiendo primero e^r mediante una serie y luego procediendo a partir de allí).

La verdad es que yo mismo estoy aburrido de este tema. Señoras y señores, es perfectamente válido y necesario definir 0^0 como 1. A quien no le guste, o quien, contra todo argumento racional, siga creyendo que no es así, está en todo su derecho a equivocarse. Y si alguien quiere protestar, la protesta será publicada en el blog. Pero ya no tendrá respuestas de mi parte. Ninguna respuesta. Todo lo que tenía que decir (y mucho más) sobre este tema ya lo he dicho. 3, 2, 1... Adiós.

Un curioso problema de sombreros

Unos días atrás vi, en uno de sus programas de televisión, a Adrián Paenza mientras contaba la solución de un problema de lógica. No llegué a ver el enunciado, pero creo que pude deducirlo con bastante exactitud a partir de la solución. El enunciado del problema (al que me parece que le estoy agregando algún dato adicional) diría más o menos así:

En una habitación (una habitación grande) hay 100 personas. Algunos tienen sombreros blancos y otros tienen sombreros negros. Nadie puede ver su propio color de sombrero, aunque sí puede ver el color de todos los demás. Las personas no saben qué cantidad de sombreros de cada color hay en total (incluso podrían ser todos del mismo color), por lo que inicialmente nadie tiene información suficiente como para deducir su propio color de sombrero. En un momento dado sonará un gong. En ese instante todas las personas dirán a la vez un color (blanco o negro).

Supongamos que, además, hay un coordinador (un individuo adicional, que no tiene sombrero). El coordinador no le puede dar a nadie información acerca del color de sombrero que tiene (más aún, el coordinador podría ser ciego o tener los ojos vendados). De hecho, el coordinador no puede dar ninguna información del tipo que sea. Las personas con sombreros tampoco pueden darse información entre sí. El coordinador tiene permitido dar órdenes o instrucciones a las personas con sombreros, siempre que no impliquen transmisión de información. Las personas con sombreros sólo dirán una palabra en el momento que suene el gong, y nada más. (Por supuesto no hay trampas, como la existencia de espejos, o que se hagan señas, etc.)

El objetivo del coordinador es lograr que, cuando suene el gong, al menos la mitad de las personas presentes diga su propio color de sombrero.

Por supuesto, si todos dicen un color al azar, hay una alta probabilidad de que al menos la mitad acierte con su propio color, pero no queremos eso, queremos la certreza absoluta de que al menos la mitad acertará. La pregunta es: ¿qué instrucciones debe dar el coordinador para asegurase de que al menos la mitad acertará?

Para quienes no hayan visto el programa, les dejaré unos días para que piensen la respuesta. Mi intención no es tanto plantear el problema en sí, como comentar (en la próxima entrada) una curiosa consecuencia de la solución.

La solución puede verse aquí.

El mundo después de Osama

REPORTAJE: EL MUNDO DESPUÉS DE OSAMA
Torturas y agujeros negros de la CIA
Setmarian, fundador de Al Qaeda en España, secuestrado desde 2005, permaneció en manos de Estados Unidos y fue entregado a Siria. Lo revelan documentos secretos obtenidos por EL PAÍS

JOSÉ MARÍA IRUJO 08/05/2011




Se acabó un misterio, pero prevalece un caso de torturas. Mustafá Setmarian, el fundador de Al Qaeda en España, detenido en 2005 en Pakistán, entregado a la CIA y desaparecido en los siniestros agujeros negros creados por la agencia de inteligencia norteamericana, se encuentra en una prisión de Siria, según reflejan documentos secretos del Departamento de Defensa de EE UU a los que ha tenido acceso EL PAÍS. Este maestro de la yihad global, desaparecido hace seis años, es el paradigma de los métodos empleados por el Ejército norteamericano y la CIA para obtener información en la denominada guerra contra el terror iniciada por la Administración del presidente George W. Bush. Su captura hizo albergar esperanzas de que les condujera hasta la madriguera afgana o paquistaní de Osama Bin Laden, donde este último ha sido finalmente abatido.

* Fulgor y caída de Bin Laden
* Anatomía de una imagen

CIA
(Agencia Central de Inteligencia)
A FONDO

Sede:
Washington (Estados Unidos)




El sirio español ha permanecido varios años en cárceles secretas y ha sido interrogado sobre el paradero de Bin Laden.

Los 11 presos sirios en Guantánamo son discípulos de Setmarian, según se lee en sus fichas penitenciarias.

La tortura a los detenidos para descubrir al jefe de Al Qaeda ha sido reconocida por Leon Panetta, de 72 años, el director de la CIA que ha dirigido la caza y liquidación del emir saudí. Además, los servicios antiterroristas norteamericanos han practicado el secuestro y desaparición de jefes de esta organización como Setmarian, el sirio nacionalizado español, de 52 años, casado con una madrileña y padre de cuatro hijos, que alcanzó el número cuatro de la organización tras diseñar los métodos de combate de la nueva yihad y por el que el Federal Bureau of Investigation (FBI) ofrecía cinco millones de dólares, justo detrás de Bin Laden y Ayman al Zawahiri.

Las autoridades de EE UU han declinado facilitar datos sobre el paradero de Setmarian pese a las gestiones de su esposa, Helena Moreno, residente en Doha (Catar), del Gobierno español y de diversas organizaciones de derechos humanos que han denunciado su prolongada desaparición, que todavía continúa. En 2009, el FBI contestó a una comisión rogatoria del juez Baltasar Garzón con una lacónica y ambigua respuesta: "No está en territorio de EE UU". Este servicio retiró la recompensa que ofrecía por el jefe de Al Qaeda y borró su nombre de la lista de los terroristas más buscados pocos días después de su detención. "No hay mayor tortura que la desaparición de una persona. No sabemos nada de él desde hace seis años", repite una y otra vez su esposa en las conversaciones telefónicas mantenidas con este periódico.

Durante años, Setmarian ha sido interrogado en agujeros negros de la CIA por si pudiera facilitar pistas sobre el paradero de Bin Laden, de Ayman al Zawahiri y del mulá Mohamed Omar, con los que colaboró durante años en Afganistán. La última pista del terrorista sirio condujo hasta un barco prisión del Ejército norteamericano en su base naval y aérea de Diego García, isla británica en el océano Índico donde han permanecido presos yihadistas calificados de alto valor informativo para ellos, según testimonios de varios exagentes de la CIA. "Este barco está haciendo algunas cosas buenas que no puedo revelar", afirmó tras el 11-S el vicealmirante norteamericano David Brewer sobre su criatura preferida, el buque de asalto anfibio USNS Stockham.

Semanas después, en las celdas de Guantánamo, el ruso Rustam Akhmiarov y el británico Moazzam Begg recibieron confidencias de compañeros en las que les hablaron de otro limbo más oscuro, de un limbo en el mar, de cárceles flotantes peores que la base en la isla de Cuba. Y les detallaron en qué consistían "las buenas acciones" de las que habló el vicealmirante Brewer: torturas interminables a presos hacinados en las bodegas de varios barcos norteamericanos.

Begg, expreso británico, explica ahora las diferencias entre Guantánamo y una cárcel flotante: "El aislamiento es absoluto. Es el limbo de los limbos. No hay abogados ni miembros de la Cruz Roja que puedan visitarte o identificarte". Exactamente lo que le ha ocurrido al pelirrojo Mustafá Setmarian, al que nadie ha visto desde su detención en Quetta, un feudo de Al Qaeda en Pakistán.

Las fichas secretas de los 11 presos sirios en Guantánamo elaboradas por el Ejército de EE UU y a las que ha tenido acceso este periódico demuestran que las autoridades norteamericanas sí saben dónde está este presunto jefe de Al Qaeda. Los expedientes están plagados de referencias a Mustafá Setmarian, Abu Musab al Suri, su entrenador y profesor en la asignatura del terror en Afganistán, y en dos de ellas se señala que fue detenido y transferido a Siria. Es la primera vez que sale a la luz un documento oficial norteamericano en el que se recoge el paradero del hombre al que Bin Laden despidió en otoño de 2001 con un abrazo y dos besos en las cuevas de Tora Bora (Afganistán) tras encargarle el diseño de la guerra santa del futuro, según reveló el propio sirio en un manifiesto que hizo público antes de su captura en 2005.

El informe de evaluación del preso Ali Husain Shaabaan, de 29 años, uno de los discípulos aventajados de Setmarian, fechado en marzo de 2008, dice que entre diciembre de 2001 y octubre de 2005 el yihadista sirio español desaparecido trabajó "en el diseño estratégico y militar de la futura yihad. Este diseño incluía el uso de armas de destrucción masiva, tanto nucleares como químicas y bacteriológicas, así como la bomba sucia. Abu Musab al Suri fue capturado en octubre de 2005 y transferido a Siria". Esta última frase, donde se reconoce su entrega a las autoridades sirias, va acompañada de una cita en la que aparecen tres informes del FBI.

El preso Ali Husain Shaabaan estudió en una escuela de Utayba, localidad siria situada a una hora y media de Damasco; trabajó en la tienda de su padre y viajó a Afganistán atraído por la yihad, donde se alojó en una casa de huéspedes para yihadistas sirios cerca de Kabul, según ha relatado a sus interrogadores en Guantánamo. Cada tres meses recibía un sobre que contenía dinero, mientras estudiaba el Corán, le enseñaban a manejar un rifle AK-47 y a participar en operaciones suicidas. El barbudo Ali Husain se entrenó en el campo afgano de Al Ghuraba que dirigía el propio Setmarian y que estaba ocupado por sirios, en su mayoría pertenecientes a los Hermanos Musulmanes, movimiento integrista perseguido en Siria y con una fuerte implantación en numerosos países árabes. El informe del preso destaca la efervescente actividad de este campo terrorista y define a Setmarian como un estrecho asociado de Bin Laden.

En la ficha firmada por el contraalmirante de la Marina de EE UU Mark H. Buzby se lee lo siguiente: "Abu Musab al Suri (Setmarian) creó un campo para entrenar árabes. El campo se llamaba Al Ghuraba (los extranjeros) y estaba cerca de Kabul. Allí se enseñaban sistemas electrónicos y preparación de artilugios explosivos accionados a distancia... Abu Musab al Suri es un asociado a Al Qaeda, entrenador de muyahidin, un teórico del islamismo con una larga historia de apoyo a los extremistas islámicos".

La ficha de 14 folios de Masun Abdah Muhammad, de 39 años, otro discípulo del desaparecido Setmarian, está fechada en abril de 2008 y recoge parecidas referencias a la anterior, así como la afirmación de que el fundador de Al Qaeda en España fue entregado a las autoridades sirias. Masun fue entrenado en el mismo campo terrorista de Al Ghuraba al que acudieron la mayoría de los sirios recluidos en Guantánamo, casi todos miembros de una célula salafista desarticulada en Damasco. Allí encontraron un buen refugio con el amigo Mustafá.

Setmarian vivió durante más de una década en Madrid y Granada bajo la tapadera de vendedor de objetos árabes, estudió en la escuela de idiomas de Madrid y se casó con Helena Moreno. Los padres de esta se negaron a asistir a su boda en una mezquita de Madrid y les costó años recuperar la relación con su hija. En los noventa Mustafá fue vigilado por la policía, grabado en vídeo y fotografiado por sus actividades de proselitismo. "De cabello pelirrojo, 1,70 de altura, ojos verdes, barba de elegante corte, tez clara y aspecto occidental", le define un informe policial. Entonces, su redactor no imaginó que este tipo llegaría hasta la cúpula de Al Qaeda.

Mustafá, el hombre que trabajó en Londres dirigiendo la revista del Grupo Islámico Armado (GIA) a las órdenes de Abu Qutada, un palestino icono de los autores del 11-S, fue reconocido recientemente por un testigo protegido como presunto autor del atentado al restaurante El Descanso, en Madrid, en 1985, en el que murieron 18 personas. Su desaparición a manos de la CIA ha impedido que se profundice en el testimonio de esta persona herida en aquel ataque, un testigo que logró la reapertura del caso archivado hasta que se encuentre a los autores. "No tengo ninguna duda de que fue él. Lo reconocí al ver su fotografía en el periódico", afirma ahora la víctima, que perdió en el atentado a dos de las personas que le acompañaban.

La entrega secreta de Setmarian a Siria implica que se prolongará la agonía de su familia, ya que las autoridades de ese país tampoco reconocen tenerlo, pese a las reiteradas preguntas de Helena. Su silencio es igual de inquietante que el de las autoridades de EE UU. ¿Seguirá en Siria? ¿Estará vivo? No hay evidencias de nada. "Cuando llegan a Damasco, desaparecen. Lo denuncia Amnistía Internacional", advierte la esposa ceutí de Mohamed Zaher, de 43 años, un sirio residente en Granada que, tras cumplir una pena de ocho años por pertenecer a una célula yihadista, ha recibido la orden de expulsión "por razones de orden público y seguridad ciudadana". "En mi país, si entras a la cárcel ya no ves la luz, desapareces o mueres", afirma Mohamed.

¿Qué es peor: estar desaparecido en un agujero negro (cárcel secreta) como ha permanecido Setmarian o preso en Guantánamo? Jaled Seij Mohamed (KSM), de 46 años, el cerebro del 11-S, pasó por cárceles secretas de la CIA en Tailandia y Polonia hasta reaparecer en 2006 en el penal de la isla cubana. Su ficha penitenciaria no recoge la menor alusión a los interrogatorios que sufrió, al igual que las del resto de reclusos. Pero informes de la CIA aseguran que este paquistaní que se inició en la yihad con 11 años y estudió ingeniería mecánica en la Universidad norteamericana de Carolina del Norte sufrió el waterboarding (simulación de ahogamiento) 183 veces en marzo de 2003, días después de su detención en Pakistán. Supuestamente, facilitó en estos u otros interrogatorios el nombre del mensajero kuwaití que acaba de conducir hasta el refugio en Abbottabad de Bin Laden. El mujeriego Jaled, el tipo que cautivó al emir de Al Qaeda con sus terribles proyectos contra EE UU y sus aliados, sigue en Guantánamo. Su expediente en el penal no le atribuye como a la mayoría de los presos un potencial informativo, porque ha sido explotado hasta la médula.

Igual suerte corrió Abu Zubaydah, un palestino de 40 años, detenido en 2002 en Faisalabad y reaparecido en 2006 en Guantánamo después de cuatro años engullido por los agujeros negros. El tuerto Zubaydah sufrió 83 simulaciones de ahogamiento hasta que vomitó su "vasta información sobre personal de Al Qaeda, operaciones, planes, finanzas y terroristas", tal como lo valora su ficha personal, fechada en 2008, que le atribuye, al igual que a KSM, alto riesgo y valor de inteligencia.

Leon Panetta, director de la CIA, ha sugerido que la tortura a presos como Setmarian, KSM o Zubaydah ha servido para capturar a Bin Laden. "Las técnicas de interrogación coercitiva fueron empleadas contra algunos de estos detenidos. No sabemos si podríamos haber obtenido la misma información a través de otros métodos". ¿Se han incluido en esas técnicas el ahogamiento simulado?, le han preguntado a Panetta, y su respuesta fue tan escueta como rotunda: "Correcto". La duda radica en si es verdad que la pista se obtuvo mediante esas torturas o es un argumento para justificar el horror de Guantánamo.

Pruebas de elección múltiple

1. Marque con X las respuestas correctas (podría no haber ninguna):

a) Ninguna respuesta es correcta. ( )
b) Esta respuesta es correcta. ( )
c) Todas las respuestas son correctas. ( )

2. Marque con X las respuestas correctas (podría no haber ninguna):

a) Esta respuesta es correcta. ( )